lunes, 2 de julio de 2007

80 - "Anduriña" - Juan y Junior

single: "Anduriña/Para verte reír"
año: 1968
sello: Novola


"lloran al pensar donde estará"


Anduriña es una canción que se cuela en esta lista seguramente por una suprema casualidad, no por su bondad. Pero la casualidad es siempre más fuerte que las bondades, y el que a varios de nosotros nos haya acompañado en situaciones de intenso cúmulo de felicidad –hoy intensa nostalgia- hace valer su derecho.

En mi caso fue la primera vez que tome conciencia de que una canción puede modelarnos, de que despierta algún misterio sin nombre dentro de nosotros, de que nos ancla a la tierra más firmemente que cualquier otra consigna. En uno de mis cumpleaños predolescentes mi padre me había regalado un radio-cassette portatil. Por entonces yo me sentía captado por cualquier sonido melódico que se reprodujera por cualquier medio, entonces la televisión, claro, con una difusión más extensa que las pesadas radios de mueble o los incipientes e imperfectos transistores. El tener un sistema en el que pudiera escoger que escuchar y además fuera fácilmente transportable me pareció el colmo de una dicha aún infantil.

Mis veranos entonces, y el resto de estaciones también desde el deseo y la ruptura, transcurrían en Galicia. Y ahí iba yo, en el asiento trasero de un R8, pegada la oreja al único altavoz y viendo pasar en un contrapicado cubista los postes de luz en el interminable horizonte que es Castilla. Ya llegados allí, podía pasar también horas de un tiempo elástico apartado en cualquiera de los cuartos de la casona de mis abuelos con el radio-cassette.

Mi pequeña aldea fue una cantera de mano de obra para Alemania. En los setenta se mandaron las últimas remesas, y jovenes apenas mayores que yo escapaban para buscar trabajo. Al llegar el verano coincidíamos y yo podía escuchar entonces las cintas que traían. Así puede acceder en el año 74 a los Rubettes o al Philadelphia Sound.

Mi tío también había estado en Alemania –apenas unos meses- hacía pocos años. Y en su habitación encontré una caja con cintas BASF grabadas, sin caja, sin título. Me apresté a escucharlas una a una y en medio de voces que con el tiempo identifiqué, surgió una canción llena de resonancias de algo que ya conocía sin saberlo. Una historia de alguien que se volvía invisible y dejaba en su ausencia un miedo impreciso. Era una historia sencilla y honda a la vez, cantada por un par de voces masculinas que creía poseídas por la magia que tiene lo cercano. Y yo me estaba dejando invadir por ella igual que el Sil invadía el valle y lo trazaba con tiralineas, igual que las montañas guardaban en los castaños el oro del último sol.

Después conocí y descubrí muchas cosas más. Quienes eran Juan y Junior, su dramática salida de los Brincos, la imagen de Picasso –habían estado poco antes con él en su casa de la Costa Azul – que aparecía en la contraportada. Supe también que habían editado en Novola, el subsello que Zafiro creó para dar salida al pop español, que desde luego no era lo más difundido de su catálogo. Almacené que el disco es de los primeros meses del año 68, escuché con agrado su escasa discografía, me hicieron gracia las cuestiones sentimentales que les llevaron a su final como dúo.

Capté que Anduriña bebía de la aún reciente música de la costa oeste, que John Phillips hubiera podido copiar la guitarra que la abre o la placida melodía y pasaría por original suya, que fue la bisagra para esparcir por la península un tipo de canción ligera enxebre de tema gallego que había iniciado la soberbia voz de Pucho Boedo. Me percaté que era una canción con el mismo tono que le pondría La Buena Vida a las suyas –imagínenla cantada por Irantzu y me darán la razón-. Pude captar el delicado crescendo que convierte una flauta pastoril en unas trompetas que se llevan al punto anterior al desmelene.

Pero todo esto, necesario para cualquier reseña, no es lo esencial. Lo esencial es que un niño sentía al escucharla que se le movía algo por dentro Y mientras, tras de la ventana cuarteada, el paisaje le ofrecía la misma seguridad de la canción, el mismo miedo.
autor: César Prieto

mp3: Anduriña

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youtube: Los Brincos--Juan & Junior-Anduriña-1968


más información: Te acuerdas: Juan y Junior

6 comentarios:

Tartamundos Trotamudo dijo...

Qué canción más bonita. y cuántos recuerdos.

Luis dijo...

Sí, cuántos recuerdos: Martes y Trece parodiándola, por ejemplo. :0))))

Hablando en serio, nueva lección de lenguaje evocativo y narración referencial por parte del profesor Prieto...

chicomancha dijo...

Uffff, el maestro César....plas plas plas plas plas plas (me acabo de poner en pie)

javi dijo...

Lo de Martes y 13 es jodido, resulta dificil no pensar en la genial parodia mientras escucho esta canción. me pasa igual con "Bridge over troubled waters" xDDDDD

oyoyoyoy chasssss!!! (bofeton en la cara) xDDDDD

Xurxo Explica dijo...

A mí lo que me cuesta es no pensar en Luar, programa de la tele gallega tan innombrable como el mismo innombrable, y en las innumerables veces que el innombrable ha ¿cantado? sus mierdecillas... Aunque sí, ésta es brutal, y ahora se hace difícil no cantarla.

Anónimo dijo...

Buenas! Por dios, que alguien me diga dónde conseguir la parodia de Martes y 13, porque no la encuentro por ningún lado y como ya han dicho por ahí... es inevitable acordarte de martes y 13 al escuchar la canción, jajajaja.