martes 9 de junio de 2009

32 - "La chica de Mel" - Los Flechazos

álbum: "En el club"
año: 1989
sello: DRO


"La gente aplaude sin cesar al autor,
por su valor al combinar el color,
pero yo prefiero fijarme en la marca de tu bañador."


Estamos en 1967, en el estudio de un pintor estadounidense. Una chica llama a la puerta y entra tímida. Es su primera vez. El pintor le habla con amabilidad, le explica qué van a hacer. Ella se sorprende al ver un enorme hipopótamo en medio de la sala y está cada vez más nerviosa. Él trata de calmarla, de decirle que actúe sin vergüenza. Le pide que se quite la ropa tras un biombo que hay en el estudio. Ella accede y sale tapada únicamente con una ligera bata de seda. El pintor le acompaña hasta donde debe posar. Le quita la bata y le pide que suba a lomos del animal y sonría a la cámara.
Ella ha perdido la timidez y posa con total naturalidad. Tras la sesión de fotos, ella se despide y nunca más se vuelven a ver.

Saltamos ahora hasta 1989, Álex Díez pasea distraídamente cuando se fija en un escaparate de una moderna tienda de pinturas y ve un cuadro que le llama la atención... El cuadro es 'Hippopotamus' de Mel Ramos, del año 1967. En él una chica sonríe a lomos de un hipopótamo. Álex se detiene a mirar la marca blanca del bañador sobre las nalgas de la modelo y piensa: 'he de hacer una canción'.

Esta podría ser, o no, la historia de 'La Chica de Mel' de Los Flechazos y curiosamente la portada de la página web de Mel Ramos (http://www.melramos.com/) es el mismo cuadro que utilizaron para la portada del single.

Autor: Roge

mp3: La chica de Mel

video: Un video "casero" de la canción.


más información: Los Flechazos en la Wikipedia.

jueves 14 de mayo de 2009

33 - "Escuela de calor" - Radio Futura

álbum: "La ley del desierto/La ley del mar"
año: 1984
sello: Ariola


"Sé lo que tengo que hacer
para conseguir
que tú estés loco por mí.
- Dice la nena -
Ven a mi lado,
comprueba el tejido
mas... ¡cuida esas manos, chico!"


Como se puede ver por nuestros gustos, los componentes de la lista de correo asociada a este top100 ya tenemos una edad, un pasado a nuestras espaldas. Y en este camino hemos estado acompañados de música casi siempre. En algunos casos, son grupos que ahora, a pesar de los recuerdos asociados, nos hacen sentir un poco incómodos porque no son tan molones como debieran. O quizá sí lo sean, pero nos da un poco de miedo reconocerlo.

Es el caso concreto de Radio Futura. Que para mí tiene asociado un momento cronológico concreto. Fue más o menos por el 87 cuando me pasaron una cinta con "La canción de Juan Perro" y donde me enamoré del grupo. Debieron ser innumerables las veces en que sonó (¡bendito autoreverse!) y las melodías y los versos de las canciones se me grabaron a fuego. Luego vino una visita a El Corte Inglés donde conseguí (¡vale, lo reconozco, la mangué!) la cinta del directo de Radio Futura. La inocencia en la que vivía hacía que no tuviera ni idea de quién era Kaka de Luxe, ni de los problemas que les dio grabar el disco en directo, ni de la maniobra de sacarlo en doble LP para hacerlo más caro y creo que me sonaba que los conciertos fueron grabados en Valencia por haberlo mirado en los créditos. A mí lo que me importaba era cómo sonaban de afiladas las guitarras, cómo me hacían bailar (ssshhhh, a veces lo hago, si nadie me ve) los ritmos latinos o cómo era capaz de cantar una y mil veces eso de, por ejemplo, "pasar todo el día junto a ti... ¡NO TOCARTE!". No era mucho de ir a conciertos así que nunca los vi en directo, por tanto no sé si suenan fríos o cálidos, lo que puedo asegurar es que a mí me calentaban el corazón. El romance se me acabó en el 91 ó 92 cuando escuché el "Veneno en la piel". En aquel momento no sabía qué era lo que fallaba, pero no me llegaba. La canción que da título al disco (¡toma lugar común!) sólo me entró tras oírla muchas veces y aún de vez en cuando me chirría, "Corazón de tiza" me repateaba bastante y así con casi todo el álbum.

De esto se deduce que realmente sólo me apasionaban dos álbumes de Radio Futura. De la etapa anterior, "Enamorado de la moda juvenil" me parecía una broma y ahora sé que lo era. Me suena haber tenido en cinta grabada tanto "La ley del desierto, la ley del mar" como "De un país en llamas" y sí, estaban bien, pero al mismo tiempo les faltaba algo. Aún así, había algunas canciones bastante recuperables que acostumbraban a ser de las elegidas para el directo (por ejemplo, "Escuela de Calor"), quizá con la excepción de "La ley" que hay que cantar mientras se camina chulo. Y los discos posteriores al "Veneno en la piel" no los llegué ni a escuchar. Por tanto, cuando me enfrenté a esta reseña, tenía algo de temor. ¿Mantendrían su magia o me daría cuenta de que en realidad estuve pillado de una imagen falsa? Al fin y al cabo, era como volver a encontrarse a un viejo amor. ¿Seguirá habiendo mariposas al verla o te fijarás en cómo ha envejecido?

De esta guisa me enfrenté a esta reseña. Podría haber tirado de recuerdos y sólo escuchar la canción, pero pensé que, ¡qué demonios!, ya que no había comprado la caja con todos los discos, escucharía toda la discografía completa a ver qué tal sonaba y si se confirmaba mi impresión inicial.

Tal y como me suponía y me perdonaréis la franqueza, después del "Veneno en la piel" sólo hay mierdezas. Y no hay más que hablar. El "Veneno en la piel" no estaba tan mal como recordaba, pero tampoco es gran cosa. Eso sí, me ha sorprendido que "Corazón de tiza" no fuese tan mala como creía. Será que he madurado o que la nostalgia haga que ahora sí le pille la gracia a eso del amor de niños. De los tres primeros, pues... más o menos lo mismo aunque con tendencia a mejorar. Sí, hay canciones que no están mal ("Ese oscuro affair", "Una historia de playback", por ejemplo) y la simulación de canciones secas y húmedas de "La ley del desierto, la ley del mar" está bastante conseguida.

He dejado para el final los dos discos que me hicieron llegar a Radio Futura. El veredicto es que me siguen pareciendo mágicos. De alguna manera hay un equilibrio perfecto entre unas letras poéticas que explican historias con cierto aire de cuento y unas melodías que recuerdas una y otra vez. Me costaría mucho elegir una única canción de todo el disco así que la que ha salido es la más conocida. Pero cualquiera de las otras es especial y tiene esa frase que hace que te enganches a ella: "el sabor de la uva morena me gustó, el de la rubia también", "tenga esa rosa blanca, señorita, a cambio de su negro pensamiento", "ni los ángeles del cielo ni los demonios del mar separarán jamas mi alma del alma de Annabel Lee"... Cada una de ellas me retrotrae al tiempo en que las escuché por primera vez. Y la música en eso es como una mujer, te hace sentir especial y ya está. Por eso me gusta Radio Futura, aunque haya quien piense que no son molones.

Autor: ElamantedeAnnabelLee

mp3: Escuela de calor

video: El video de la canción, mezcla de Rebeldes del swing y BDSM.


más información: Una página sobre Radio Futura.

miércoles 29 de abril de 2009

34 - "Evolution" - Mercromina

álbum: "Canciones de andar por casa"
año: 1999
sello: Subterfuge Records


"pero si me dice ven y vámonos,
yo contigo al fin del mundo."


Cuando nos reunimos en un bar, mis amigos y yo solemos poner en práctica un par de juegos: uno de ellos, es ponerse cerca de la cabina del “pinchadiscos” y tratar de reconocer todos los discos que allí hay, sólo con ver el lomo de los mismos. El otro, ver quién es el primero en reconocer la canción qué suena: normalmente no van más allá de 4 o 5 segundos, hay algunas que cuestan algo más y hasta que no empieza la voz no se reconoce y luego hay otras que al primer acorde, rápidamente todos saltamos. Evolution pertenece a este último grupo.

Y, a la vez que gritamos: Evolution de Mercromina, empezamos a movernos a primeros acordes de la canción, hasta que pasado un minuto, suena la particular voz de Joaquín Pascual, relatándonos una escapada hacia “ninguna parte” en una nave espacial de esas que durante tantos años han estado en su imaginario personal.

Tengo que reconocer que está canción significa muchas cosas para mí y me es imposible hablar de ella sin que afloren mil recuerdos asociadas a ella y aquel año 99 (en el que coincidieron los dos ex Surfin’ con dos magníficos discos: el Canciones de andar por casa y el Tejido de felicidad, o reduciéndolo aún más, Evolution y Magic.

La canción funciona por acumulación, y es que poco a poco se van añadiendo matices que hacen que la canción vaya creciendo, llenando el espacio hasta que explota y se te queda para siempre. Empieza con un teclado y esos acordes tan reconocibles, a los 21 segundos se le añade otro, a los 48 segundos, los primeros acordes de guitarra, pasado el minuto, el bajo y casi al instante, la batería; la canción ya está lanzada y 20 segundos después, entra Joaquín con “no te gusta nada de lo que hay aquí” y ya nada ni nadie lo puede parar, hasta alcanzar el clímax en un final apoteósico que, como un mantra, se repite una y otra vez: evolution… evolution… evolution… evolution… evolution… evolution…

Que alguien me diga “ven”, que con canciones así, yo voy, hasta el fin del mundo.

PD.- Dedicada a todos esos amigos con los que he jugado a adivinar discos y canciones a altas horas de la noche en cualquier bar de cualquier ciudad. Vosotros sabéis quiénes sois ;)
Autor: José Meruco

mp3: Evolution

video: Directo "Los Conciertos Unicos" (Madrid, Sala Galileo Galilei, 10-10-03)


más información: Mercromina en Subterfuge. Otra página: Mercromina en La Fonoteca.

martes 24 de marzo de 2009

35 - "Arte" - Nosoträsh

álbum: "Popemas"
año: 2002
sello: Elefant


"Volver a tus brazos, sentir tu rechazo,
gritar hasta quedarme afónica,
llorar hasta que me entre la sed,
beberme un buen vino
y poderme comer un bistec a la plancha.

Dormir cien mil horas, soñar que me quieres
y no hacerme daño el pellizco,
volver a encontrarte a mi lado,
volver a abrazarte y desayunarte,
esto sí que es arte."


A aquellos que se llaman a sí mismos artistas por el supuesto hecho de hacer arte, no me los creo, me parecen farsantes. Es como aquel que se reconoce perfecto: ya hay cierta imperfección en semejante declaración. La cultura, el arte, o como quieran llamar a cualquier tipo de manifestación artística (tienen que ver como maneja la escoba el encargado municipal, cuando me lo cruzo de camino al trabajo cada mañana, a eso de las 7: ¡sublime!) se ha convertido en un arma de doble filo: señor mío, prometí nunca usar tu nombre en vano, pero necesito librarte de aquellos que llenan su boca de ti, y tan solo lo hacen porque con ello piensan que están salvados. Aquellos que te utilizan como medio para reconocerse en super-hombres, como seres por encima de esa plebe perdida en la ignorancia y la incultura, la falta de sensibilidad y su anodina existencia denostada entre la cotidianeidad y la rutina. Perdóname, señor, pero hoy más que nunca entiendo a Nietzsche y al punk.

“Arte” es uno de los temas más punk que he escuchado nunca. No me miren así. ¿Acaso no dura apenas poco más de un minuto? ¡Y ellas tocan fatal! Como dijo aquel genio, esta vida es un sueño: ¡Y una mierda! Esta vida es realidad a flor de piel: tanto que duele, que mata, que sobrevive, que amanece, que se ríe y que se llora. Ese extraño laberinto de sentimientos, tan lleno de los lugares comunes que tanto horrorizan a los críticos (¡qué gran invento para los artistas!), es en realidad una obra magistral, única e irrepetible. Una tragedia. Una comedia. Una oda a sí misma y una maldición al hecho de tener que interpretarla. Una melodía de cuatro notas, tan efímera como imborrable.

El arte fue un extraño invento, que en realidad escondía una voluntad de comunicación, de expresión (de ideas o de sentimientos). Sí, puede que sea el camino de la salvación, nunca debió ser el dedo señalador, la condena. Pero en verdad, el arte es una manera de resumir la vida en algo que podamos comprender. Algo así como tratar de explicar un complejo teorema, que ni siquiera nosotros somos capaces de entender (otros artistas, los profesores de matemáticas), a un salón lleno de gente esperando que les cuentes un cuento. Pues aquí tienen su cuento señores: Natalia y sus chicas, con la mejor caligrafía posible, desmontando con una sencillez abrumadora algunas de las verdades más absolutas, y de las pocas que podemos reconocer objetivamente. La intensidad de vivir cada segundo, la rutina en toda su realidad, es un gesto propio del más inspirado de los artistas.

Y no hay peor creador que aquel que niega la increíble belleza que hay detrás de cada vida (y de cada muerte), sea cual sea ésta, absorto en su magnánima existencia. A mí, sus obras, no me dicen nada. Me la traen al pairo. No es que no me gusten, es que me provocan indiferencia. ¡Qué gran obra, la indiferencia! Autor: Jesús Sáez

mp3: Arte

youtube: Videoclip de la canción.


más información: Página web de Nosoträsh

martes 10 de marzo de 2009

36 - "Picolandia" - Penelope Trip

álbum: "¿Quién puede matar a un niño?"
año: 1996
sello: RCA / Astro


"¿¿¿???"


Pongámonos en los albores de la década de los 90. Gijón, 3 de la mañana. Barrio de Cimadevilla. Bar La Plaza. Nachón sirve unas copas a Fran, mientras Tito habla con Ronny. Al fondo, Nacho, Pedro, Cova y las hermanas Mar y Alicia hablan apasionadamente de los nuevos discos que han visto esta semana en la Librería Paradiso. En la puerta, Paco Loco y Muni deciden si ir a casa o quedarse a tomar la última…o penúltima. En ese momento, Scattini hace sonar Freak Scene y las cabezas empiezan a agitarse al unísono.

Gente joven con dos pasiones en común: la música y la noche gijonesa. De ahí, de la clientela del mítico bar, saldrían unas cuantas bandas de muy distinto pelaje e influencias que durante unos años estuvieron en boca de todo el indie nacional, llamando incluso la atención de las multis. Nacía el Xixón Sound.

Uno de aquellos grupos nacía a la sombra de Felt y una de sus canciones: Penelope Tree. Una pequeña alteración fonética lo convierte en Penelope Trip. Rápidamente se convierten en el mascarón de proa del “movimiento”, y sus primeras referencias, el EP Hammerhead y el LP Politomanía, los convierten en el grupo de culto del momento (las ventas y reconocimiento masivo se los llevarían Australian Blonde).

Avanzamos unos años, hasta 1996, y nos encontramos a la banda grabando su tercer disco, ¿Quién puede matar a un niño?. Han dado el salto a una multi, RCA, y la prensa especializada se deshace en elogios hacia ellos. El sonido del disco es más luminoso y rico en matices, y Tito canta como nunca. Infanticida abre el disco de manera sobresaliente, pero al llegar la sexta canción… ah, la sexta canción. Lo más parecido a un “hit” que Penelope Trip van a hacer en su existencia. Luminosidad pop, coros cristalinos y un ritmo efervescente que sube y baja. Y una letra indescrifable (en la línea de sus admirados My Bloody Valentine) que, pese a todo, uno no deja de tatarear.

Sin embargo, el éxito fue esquivo a la banda (la leyenda urbana dice que Penelope Trip vendieron más camisetas que discos) y tras la gira de presentación del disco, se separan. Por suerte, el talento de alguno de sus miembros salió a relucir en proyectos posteriores: Tito Pintado con Anti y Telefilme; Pedro Vigil con Edwin Moses...

El que esto escribe no puede dejar de recordar una vieja TDK de 90, con la inscripción XS en el lomo y que fue su primer acercamiento a bandas como Penelope Trip, Kactus Jack, Australian Blonde, Mamy Carter, Undershakers, Nosoträsh, Screamin’ Pijas, Elimination Jr. o Manta Ray; grupos que corrieron más o menos suerte, que eran mejores o peores, a los que el tiempo ha colocado en su sitio, pero que sobre todo, tienen dos cosas en común: el cariño con el que se recuerdan aquellas canciones y la añoranza de una época dorada para la música en mi tierra, en Asturias.
Autor: José Meruco

mp3: Picolandia

youtube: La canción en youtube.


más información: Penelope Trip en la Fonoteca